CORTE CONSTITUCIONAL REITERA EL ALCANCE DE LA RESPONSABILIDAD SOLIDARIA ENTRE EL CONTRATISTA Y BENEFICIARIO DE LA OBRA

La Corte Constitucional mediante sentencia T-021 de 2018, reiteró los antecedentes jurisprudenciales emitidos por esa Corporación, y por la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, sobre la responsabilidad solidaria consagrada en el artículo 34 del Código Sustantivo del Trabajo.

Según lo expuesto, dicha figura tiene como finalidad proteger al trabajador ante la eventualidad de que un empresario pretenda realizar su actividad económica a través de contratistas independientes con el propósito de evadir su responsabilidad laboral. Si ese empresario termina beneficiándose del trabajo desarrollado por las personas que prestaron sus servicios por intermedio de un contratista, debe responder de manera solidaria por los salarios y prestaciones sociales a que haya lugar.

Para ello, -indicó- entre el contrato de obra y el de trabajo debe mediar una relación de causalidad que permita identificar si la obra o labor realizada por el trabajador hace parte de las actividades normales de quien encargó su ejecución; es decir, que este tipo de solidaridad no es de aplicación inmediata, pues debe existir una afinidad de las actividades sociales desarrolladas por el contratista y el beneficiario de la obra. Sin embargo, no puede exigirse exactitud e integralidad en tales objetos sociales, pues tal proceder desdibujaría la solidaridad, ya que en la práctica no se encuentra tal precisión.

Con fundamento en lo anterior, la Corte dejó sin efecto un fallo proferido por el Tribunal Superior de Bogotá – Sala Laboral, el cual -según la sentencia- incurrió en un defecto sustantivo al desconocer el precedente judicial trazado por la Corte Suprema de Justicia sobre la materia, y que ha sido acogido por la Corte Constitucional en su jurisprudencia, en virtud del cual i) el empresario que termina beneficiándose del trabajo desarrollado por las personas que prestaron sus servicios por intermedio de un contratista, debe responder de manera solidaria por los salarios y prestaciones sociales a que haya lugar; y ii) que debe existir una afinidad de las actividades sociales desarrolladas por el contratista y el beneficiario de la obra, sin que sea necesario exigir exactitud e integralidad en tales objetos sociales, pues tal proceder desdibujaría el concepto de responsabilidad solidaria.

De acuerdo con lo anterior, es importante que, al momento de celebrar contratos con terceros cuya ejecución involucre trabajadores, las compañías verifiquen la afinidad entre las actividades propias, y aquellas que desarrollará el contratista. Dicha verificación, de acuerdo a lo expuesto en la jurisprudencia reseñada, no debe limitarse a la comparación del objeto social, sino que debe apoyarse en un análisis más amplio. Lo anterior con el fin de analizar estrategias de tipo legal, que permitan anticiparse a la eventual extensión de responsabilidad solidaria por el cumplimiento de derechos laborales de orden salarial, prestacional e indemnizatorio, de los trabajadores del contratista, en instancias judiciales.